Los limitantes en el suministro de gas a las industrias tucumanas son importantes y tienen origen en el déficit que presenta el sistema energético de la Argentina. Según revelaron voceros del sector industrial, cada día hay una diferencia en contra de 30 millones de metros cúbicos de gas natural, sobre una oferta total de 120 millones de metros cúbicos. Hasta ahora, el Gobierno nacional intenta reducir esta brecha con gas proveniente de Bolivia (supuestamente, 7,7 millones de metros cúbicos diarios) con el fluido que obtiene del barco gasificador ubicado en Bahía Blanca, Buenos Aires, y con las restricciones a la industria. Sin embargo, estos paliativos resultan insuficientes, y la situación se agravará cuando recrudezca el frío invernal en el país.
Los operadores estiman que la situación energética de este año podría ser tan grave como en 2007, cuando las bajas temperaturas obligaron a que las industrias de todo el país tuvieran que llevar a cabo varias paradas.
Los ingenios y las citrícolas mantienen contratos de transporte de gas "en firme" por alrededor de 1 millón de metros cúbicos diarios. Este servicio implica que las empresas pagan durante todo el año un servicio que luego usan durante cuatro o cinco meses, con la premisa de que el servicio no debería ser objeto de interrupciones de ningún tipo. Para estos casos, supuestamente funciona un esquema "interrumpible", que permite que el gas se corte si se presenta un caso de necesidad. El denominado "Comité de Emergencia" que se ocupa de monitorear los efectos de la crisis energética es el que decide los cortes, que generalmente afectan a las industrias para no tener que restringir el suministro de gas a los hogares, al GNC y a la mayoría de las empresas que no son grandes consumidores. El Comité de Emergencia es encabezado por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.